La noche no te hizo mejor que a mí . No estás para hablar , no estás para un día más , no estás para pedalear, ni siquiera imaginar . -Yo estoy bien , anoche tomé un poquitito más de lo que suelo hacer, pero es que amaneció Y en el cielo sus ojos vi , apuntando directo a mí . Caminando entre nubes voy por veredas de algodón . Ciego y redondo estoy el día no me avisó . Me pasé , la gente miraba sin entender me decían: vos no estás bien . Es que no tengo reloj, ni monedas para volver , y ni siquiera sé donde estoy . El sol cayó y yo que seguía tirado ahí sin poder encontrar al par de ojos negros en cielo gris de ese ángel que al sonreír, no hay tristeza cerca de mí.