viernes, 4 de julio de 2008

malherida


escapando de mis sombras pretendo ir remando en contra,de una corriente que me mata.
es un río subterráneo que me ahoga de hace años,brota de un antro de mi alma.
llevo a este dolor como un estigma,como el tajo de una herida que nunca cicatriza.
es como un infierno privado donde arden los llamados de mi corazón que estalla.
soy un espíritu errante de esos que llegan y parten,y nunca permanecen.
soy para mi mismo un acertijo,el embrujo de un hechizo tropezando entre la gente.
la soledad es mi única amante,a veces creo que no hay remedio,
para tanto desconsuelo coqueteando con la muerte.
pero sé que hay esperanza,y no se trata de confianza sino de controlar la mente.






1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay veces que me siento malherido
Tristezas descienden sobre mi, un ángel ha caído
Hay veces que me siento malherido, la lucha entre el bien y el mal, de nuevo me ha dividido